La salud mental de los docentes en la sociedad del rendimiento. (I)
La salud mental de los docentes en la sociedad del rendimiento. (I)
Según
la OMS, "la depresión es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza
por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de
culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de
cansancio y falta de concentración".
Según
el filósofo surcoreano, docente en la Universidad de las Artes de Berlín, Byung-Chul Han, "la depresión es la enfermedad de una sociedad que sufre de excesiva positividad. Refleja una humanidad librando una guerra sobre sí misma (2017. p. 9)”. Una
sociedad que ha instalado el discurso del que hoy en día tú puedes lograr todo
lo que quieras; pues tú eres capaz de alcanzar tus metas, ser tu propio jefe,
producir más y más para gastar más y más. Si no triunfas es porque es tu culpa
y no te exiges al máximo, “el cielo es el límite” dicen.
Hace
unos días, se difundió por redes sociales la imagen de un docente que estuvo
revisando el trabajo de sus estudiantes, desde la misma camilla en la que fallecería
algunas horas después. A primera vista podrá exaltarse el "alto nivel"
de compromiso del docente. No obstante, es un ejemplo más del paradigma de esta
sociedad del rendimiento, en la que el individuo se explota a sí mismo y cree
que está realizándose, individuos sacrificándose en detrimento de sí mismos con
la ilusión de estar sirviendo a algo mayor. Solo sujetos de rendimiento,
agotados, enfermos, otros depresivos y hasta con enfermedades mentales. Esto,
sumado al exceso de funciones administrativas y sobrecarga laboral, y en muchos
casos con bajos salarios, produce en los maestros burnout, depresión y afecta
su salud mental.
El ser
humano actual se ha convertido a sí mismo en objeto de consumo y [auto]explotación,
en una fábrica de sí, hiperactiva, hiperneurótica, hiperacelerada, que se agota
y se quema día a en un afán competitivo y de rendimiento. De allí que el
síntoma de nuestra época es el cansancio. El sistema neoliberal ha conquistado
la psique del individuo, ha sido internalizado hasta el punto de que ya no
necesita coerción externa para existir.
Si
la sociedad disciplinaria, basada en la negatividad, que nos describió Foucault
producía “locos y criminales, la sociedad
de rendimiento, produce depresivos y fracasados (…) el que fracasa se culpa a
sí mismo y se avergüenza. Uno se cuestiona a sí mismo, no a la sociedad (p. 27)”.
Es necesario
que los docentes mantengan un equilibrio en todas sus dimensiones por su
bienestar como ser humano, no tanto para producir más. Si no fuera así,
seguiría siendo cosificado y reducido a simple polea de la razón instrumental
del capital. Un maestro en equilibrio enseña mejor, transmite más amor y desde
la integralidad de su espacio interior genera espacios –no dispositivos- de
aprendizaje más profundos que conectan con la interioridad del ser. Maestros que
hagan de su vita activa también vita contemplativa, modelan en sus
estudiantes una profunda ética del cuidado de sí, de los otros, de lo otro, del
entorno y la naturaleza, la paz, la
alegría, el pleno reconocimiento de su espiritualidad y de la alteridad que se
construye en la hospitalidad con el otro, con el extraño, con mi próximo que es
mi prójimo.
William Guillermo Jiménez Agudelo
Magíster en
Educación, Pontificia Universidad Javeriana. Especialista en Teología y Estudios Bíblicos, Universidad Claretiana. Licenciado en Informática, Universidad Minuto de Dios.
Investigador en educación, filosofía, convivencia, nuevas tecnologías y producción de subjetividad.
Director Centro de Estudios
Humanistas de Colombia.
Red internacional de
Educadores Humanistas.
Si desea aprender sobre el
estrés, la ansiedad y la depresión y cómo gestionarlos, visita el canal:
https://www.youtube.com/channel/UCnB8Rd5Xd-1euNGOV7ONeuQ

Excelente punto de vista, solo si estamos preparados incluso desde la etapa universitaria llegaríamos al trabajo optimo en cada una de las profesiones, no solo del hacer sino del SER
ResponderEliminarbuen día, gracias, soy docente e investigador en la Universidad Nacional de Colombia, trabajo sobre alternativas educativas y educaciones sin escuela, a qué email puedo contactarlo de manera directa??
ResponderEliminarMuy interesante el artículo, gracias por compartirlo
ResponderEliminarExcelente artículo...además de ser docente he visto las pérdidas y sufrimientos de seres queridos de mí a colegas, alumnos y Directivos. Ahora me ha tocado a mi...perder a un ser querido...
ResponderEliminar¡Excelente William! Un placer compartir tiempo hoy con vos. Gracias por tu ayuda desinteresada 🙌🏽
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